No me prometas nada…solo hazlo…y sorpréndeme…

La mayoría de gente se pasa la vida hablando de “yo haré, yo haré”, y acaban no haciendo nada. Parece que las fuerzas se escapan por la boca!!

Curiosamente a mi me pasaba igual en algunas cosas… (y espero que deje de pasarme). Así que desde hace un tiempo intento hablar menos sobre las cosas que quiero hacer.

En un libro de Ramón Campayo, Ser Feliz Depende De Ti , hablaba justamente de lo mismo (que por cierto es un libro muy recomendable, que aunque aun no he podido acabarme-lo porque lo dejé cuando iba a medias me estaba gustando mucho). Además ponía el ejemplo de un chiste que refuerza la teoría. Es el siguiente:

Un muchacho va a la farmacia y le dice al farmacéutico:
- Señor, déme un preservativo. Mi novia me ha invitado a comer esta noche a su casa, ya venimos saliendo como tres meses y la pobre está calientísima, y parece que ya quiere que le ponga el termómetro.
El farmacéutico le despacha el preservativo, el jovencito sale de la farmacia y regresando le dice:
- Señor, mejor déme otro, porque la hermana de mi novia también está buenísima y me manda unas cruzadas de piernas terribles, le veo hasta las entrañas, así que parece que también quiere algo y como voy a ir a
comer a su casa…….
El farmacéutico le da el segundo y el arrogante muchachito sale y vuelve a regresar, dice:
- Mire señor, mejor déme otro más, porque la madre de mi chica está recontrabuena. La vieja, cuándo no está a la vista mi enamorada, me manda unas insinuaciones, que me tiene loco y como me han invitado a comer…….
Llega la hora de la comida, y el muchacho sentado a la mesa con su chica al lado, tiene a la hermana y a la madre al frente. En ese instante entra el padre de la chica, y se sienta también a la mesa; el muchacho baja la cabeza, une las manos y empieza rezar:
- Señor, bendice estos alimentos,… bbzzz, bzzz, bbzzz, ….. te damos gracias por estos alimentos…
Pasa un minuto y el muchacho seguía con la cabeza baja, rezando:
- Gracias Señor por estos dones, bbzzz, bbzzz, bbzzz….
Pasan cinco minutos y seguía:
Bendice Señor este pan, bbzzz, bzzz,bbzzz,….
Pasan más de diez minutos y el muchacho seguía con la cabeza baja, rezando.
Todos se miran sorprendidos y la enamorada le dice al oído:
- Mi amor, no sabía que fueras tan creyente
- Y yo no sabía que tu padre era farmacéutico.!!!!
Share this article on Facebook

1 comment to No me prometas nada…solo hazlo…y sorpréndeme…

Leave a Reply

 

 

 

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>